jueves, 27 de diciembre de 2012

martes, 11 de diciembre de 2012

Turn

Soy capaz de correr hasta casi desmayarme, quedarme sin aliento y no sentir las piernas, y aun así seguir. Soy capaz de coger una bici e ir tan rápido durante tanto tiempo que no alcanzo con la respiración, mis músculos comienzan a hervirme, mi cabeza a dolerme... y aun así seguir. Soy capaz de pasarme 3 noches sin dormir y luego entrenar hasta caer al suelo. Soy capaz de golpear un saco hasta pensar que se me va a salir la tibia, y aun así continuar. Soy capaz de hacer un mortal tras otro hasta que los abdominales se flexionen solos, las rodillas se me hinchen y los tobillos no puedan mantener mi peso, y aun así sigo. Soy capaz de mantener al día varios temas y seguir con la cabeza fría. Soy capaz de continuar con cualquier cosa durante el tiempo que sea sin cansarme y no parar hasta que dé resultados. Soy capaz de crear algo nuevo, darle forma y ejecutarlo a pesar de lo que digan los demás.

Soy capaz de todo, excepto de olvidar y seguir.

Prefiero recordar y crear.


sábado, 1 de diciembre de 2012

Somos la mierda cantante y danzante del mundo

A veces me gustaría ser un ultrapsicologo para poder demostrar lo que pienso, además de un ultrafilosofo. Pero no es así, y para explicar algo tengo que hacerlo con mi mala forma e incapacidad, aun así una tras otra vez intento hacerlo. Muchas otras veces pienso incluso si estoy loco, porque tengo pensamientos tan raros y difíciles de explicar que parecen simples cinismos. Mero hedonismo básico algunos, y mero populismo otros… Así que, como no sé hacerlo, al menos lo intento. Una y otra y otra y otra vez, sin nunca cansarme. Además, cada debate es un retroalimento, no una simple difusión de éstos.

Será por mi condición, por mi filosofía de vida, por mi experiencia, mis circunstancias o ímpetu que hago de estos pensamientos unos pensamientos muy fuertes. Bruscos a veces. Pero me enorgullezco de ellos. ¿Por qué? Porque me siento más libre… más yo.

Desde hace mucho encontré mucho de mis pensamientos en la filosofía de Nietzsche, y también he tenido la suerte de conocer a algunas personas a las que les ocurre lo mismo. Pues bien, Nietzsche escribió sobre las palabras, y ésta era su filosofía:

“Nietzsche considera que el lenguaje humano es una voluntad de poder, una forma de vida, pero el problema es que ese lenguaje lo hemos convertido en una cosa que no es, el lenguaje es simplemente una comunicación de nuestro estado de ánimo. Lo que nosotros captamos son las sensaciones pero el hombre para expresarlo a los demás creo la palabra sabiendo que esa palabra no refleja la realidad, solo son metáforas para expresar la realidad.
Aquí se produce una transformación de estímulos en palabras.
El hombre convirtió esa palabra en concepto pero Nietzsche dice que no hay conceptos”.

“Toda nuestra actividad mental esta en palabras, es lenguaje. El lenguaje lo hemos creado para describir las cosas pero no lo hacen, las palabras según Nietzsche son metáforas de la realidad. Esto se complica aún más cuando estas palabras se aplican a un concepto. Las palabras son simplemente algo que ha creado el hombre y ha olvidado que solo son meras metáforas de la realidad. Las palabras no expresan las cosas sino nuestra relación con ellas”.

Es muy común en los debates que no se pueda continuar porque uno de los participantes tiene mucha falta de conceptos (sí… es un poco tonto que hable de conceptos después de poner ese texto sobre Nietzsche, pero así nos entendemos). Y todo esto… ¿qué tiene que ver con éste post? ¿A dónde quiero llegar? pues bueno, a que a veces nos comemos la cabeza por tonterías que ni siquiera existen.

¿Cómo? ¿A qué te refieres con que no existen? Pues que no existen. Son un conglomerado de sentimientos que encasillamos en una o varias palabras. ¿Existe realmente el estado (país)? No, aun así hablamos de él como un ente real. ¿Y existe, por ejemplo, el vacío? ¿La mente? ¿El amor? ¿El miedo? ¿La fobia?...

Tras vivir una experiencia, sea cual sea, ya sea incluso estar sentado todo el día en un sofá, la analizamos y la encasillamos en esas palabras. Y diréis “Bueno, ¿Y qué?”, ¿Y qué? Pues que ello crea que nuestros presente, nuestra VIDA, esté condicionado a ello. ¿Qué te ocurre? ¡¿Qué no puedes afrontar?! Pues NADA, puedes hacerlo TODO, ¡eres libre! ¡Los conceptos no existen! Deja de condicionar tu vida y vive tu presente.

Éste es uno de esos momentos en los que me gustaría ser un ultrapsicologo y poder explicar lo que pienso, pero como he dicho en este post y en posts pasados ‘lo que siento no lo puedo exresar en palabras’. Pero por favor, haz el esfuerzo e intenta entenderme. Es muy difícil, pero para ello Nietzsche tenía otra metáfora que explica por qué no aceptamos esto. Para Nietzsche, el hombre actual es un camello, un camello que guarda toda su resignación y sumisión en sus jorobas. No se queja, no duda y acepta todo lo que se le da creyendo todo aquello que les dicen, y aceptando como real lo que no es real. Pero esto podría cambiar, y para ello el camello de debe de desprender de todos aquellos conceptos; aquellas palabras que se inventaron en el pasado y que con el paso de los siglos ha ido variando su significado y con ello nuestra forma de ver la “realidad”. Entonces, el camello se convierte en un león. El león está furioso y ya no acepta aquello que le dicen por lo que arremete contra todo concepto impuesto, pero no deja de tener aun mucha rabia y no sabe exactamente qué pensar. Y aquí es cuando llega la última etapa, el bebé. El león se convierte en bebé. El bebé acaba de nacer y crea su propio mundo analizando todo de nuevo, viviendo la vida de la forma más dionisíaca posible. Así tenemos que ser notros; olvidarnos de lo que conocemos y crearnos a notros mismos.

Dicho esto, podemos comenzar con lo que realmente quería decir.

Hay personas que martirizan su presente con hechos del pasado, y es totalmente entendible porque todo en la vida nos marca, pero ¿es necesario llegar a un estado de flagelación? Son fantasmas del pasado, y nosotros le concedemos el plano vital. A veces, incluso nos queremos olvidar de tales cosas pero nos obligamos a tenerlo presente, excusándonos incluso en antiargumentos como “es para que no vuelva a suceder”. Para los religiosos la solución está en pedir ayuda a dios, pero para los que no lo son no existe ese dios que ayude, lo que no se dan cuenta esas personas es de que son los dioses de su vida. ¿Algo es difícil? Lo dudo, prefiero decir en que nos encerramos en conceptos de los cuales no queremos salir. Es mejor decir “tengo miedo” a enfrentarte a la realidad, y con ello no quiero decir que no haya sentimiento, sino que ese sentimiento no tendrá nada que ver. ¿Miedo? ¿Nos hemos parado a pensar qué es el miedo? A veces no sentimos miedo, sino esa ‘moral de esclavos’ (aquí y aquí) que nos impide afrontar los retos que la vida te pone día a día por el camino y preferimos huir.

No somos esclavos, no somos cobardes, no somos marionetas; somos los pilotos de nuestra vida. Nada es imposible, solo objetivo. Sólo cuando seamos capaces de coger nuestra vida por los cuernos, seremos el león… para poco a poco ser un bebé.

Mientras se lee éste texto posiblemente se irán poniendo excusas, tales como ‘es que tú no sabes’, ‘tú no lo has vivido’, ‘tú no lo entiendes’ o incluso peores… pero eso no es así. El hecho de que esté diciendo esto es el resultado de nada más y nada menos que días y noches encerrado en mi habitación leyendo y debatiendo mis contradicciones. Cosa que aún no he parado de hacer, por cierto. No soy ese bebé, sólo me considero un león recién nacido, si es que puedo considerarme tal. Aún me queda muchísimo por estudiar, contradecir, argumentar y finalmente cambia. En éste proceso lo más difícil es la opiniones de los demás, no porque me afecten –ya que realmente no me importan-, sino porque te tratan mal por pensar como piensas. Mi grandísimo odio a la religión, la pareja, la mala política, la mentira, los estados… cualquier tema es excusa suficiente para prejuzgarme sin antes tener una conversación conmigo. También es bastante difícil tener una tertulia con alguien que no entiendes lo que dices (ya no solo que no esté de acuerdo). Y olvidémonos de mencionar a personas como Nietzsche, o sino ya tendríamos charlas paralelas en las que tengo que explicar que ni era misógino, ni nazi, ni se tiraba a su hermana, etc.

Podría seguir escribiendo, pero al ser humano, eso de leer… así que lo dejo aquí y ya que cada uno haga/piense lo que quiera. Sólo digo que somos libres, que no nos condenemos por nada y que para ser felices, lo primero que hay que hacer, es querer estar felices.

Rompamos de una vez lo establecido.

________
PD: Lleva tiempo escrito éste post, pero nunca veía el momento para publicarlo hasta ahora, que creo que es el más oportuno. También decir que, aun que haya pasado tanto tiempo y haya cambiado tanto, aun tengo sentimientos que no han variado ni lo más mínimo. Quien me necesite sólo tiene que pedirme la mano, y le daré mi cuerpo.






Y ahora, un poco de off-topic.




sábado, 3 de noviembre de 2012

Escritor de paso

Un día conocí a un escritor de paso. Así se hacía llamar. Él siempre viajaba de un lado a otro buscando cosas que le inspirasen para poder escribir las mejores obras, pero nunca lo conseguía. Sus libros no eran los más vendidos ni los más comentados, y esto le provocaba que siempre estuviese triste. Le vi en una cafetería, de madrugada, yo paseaba y él se inspiraba. Por casualidad nos pusimos a hablar y me contó quién era:

-No mucho, las editoriales siempre me dicen que ya no improvisaba como antes –dijo.
-¿Cómo antes?
-Sí. Comencé a escribir desde joven y a la gente le gustaba mucho, pero poco a poco fui perdiendo el encanto de la escritura.
-¿Y no sabes a que se debe?
-Pues… -se detuvo un rato mirando al suelo- ciertamente viajo de un lado a otro buscando nuevos temas, pero a la gente no le interesa. No sé por qué, pero mis libros no se leen.
-Y dime, ¿por qué escribes?
-Pues porque me gusta. Es un buen método para relajarte y aclarar las cositas que tengo en mente. Es un arte disponible para todo el mundo, pues la persona más pobre puede ser la más rica escribiendo.
-Entonces ¿qué tienen que ver los demás en todo esto?
-Pues… bueno, el público es el crítico en este mundo.
-El público es el crítico de los libros, no de las cositas de tu mente.

Después de esta conversación, el volvió a viajar buscando inspiración y no supe más de él. Sin embargo, él sí supo más sobre su persona. Había estado en todos los continentes, en muchos países y en más ciudades aun. Se había inspirado en todos los terrenos y en todas las situaciones, pero no vendía. Tras volvérselo a preguntar de nuevo, decidió coger un libro de hace no mucho y leérselo. Tras hacerlo, sus pelos eran espadas, sus ojos lagos y su cuerpo un terremoto. No sabía que escribía con esa fuerza.

Se dio cuenta que él lo que necesitaba era el calor de su pluma y un papel, que lo único que necesitaba era expresarse, el resto no importaba. Sus libros no eran los más vendidos porque no escribía lo que la gente quería escuchar, sino lo que él sentía. Sus libros eran él, nadie más. No quería volver a buscar en la gran ciudad la mejor tecnología ni en la esquina más recóndita a la persona más bella, sino que lo quería conocer y vivirlo. El resto, sólo era papel mojado.

Había viajado más que nadie, había experimentado lo que ningún otro, y por fin se dio cuenta de que ésa era su vida, su vida para vivirla, no para venderla. Decidió no vender ningún libro más y volver a ser libre, cuando no dependía de nadie sino de él mismo, pues así fue como conoció a las personas más importantes de su vida y los lugares más bellos.




viernes, 2 de noviembre de 2012

Ese olor

Es viernes, siete horas y media de la tarde. Está todo oscuro y una suave luz de mi salón me alumbra mientras almuerzo. Red Hot Chili Peppers suena de fondo. Posiciono bien cada cosa en su sitio; yo de lado a la luz, el plato frente a mí, la ensalada a mi derecha, frente a mí, después del plato, pongo el pan, y el agua en el suelo, a mi derecha, para poderla coger fácilmente.

Muero.

Cuando despierto, me doy cuenta que miraba dirección al plato enfocando al infinito, con la comida ya fría. Me había quedado embobado mientras pensaba. Mientras pensaba en lo de siempre. Cuando soy totalmente consciente de lo que acaba de suceder extiendo mi brazo sobre la mesa y me acuesto en ella. Sigo pensando. ¿Cómo serían las cosas hoy día si no hubiese ocurrido nada?

Ayer en mi cuarto, mientras me vestía, olí algo que me gustó mucho tanto por el olor en sí como por aquello a lo que me recordaba. No sabía de dónde provenía hasta que me di cuenta de que eran los zapatos. Zapatos que uso bastante poco, sólo cuando llueve fuerte. La última vez que los usé fue en su cuarto de Sevilla, luego los guardé y no los volví a usar, hasta hoy. Desde entonces, en todo el cuarto se puede oler ese olor. Ahora, puedo volver a oler su cuarto, puedo volver a oler su ropa, puedo volver a oler sus sueños… Ahora, puedo oler mis pensamientos.

¿Cómo sería? ¿Cómo estará? Este olor no sale de mi cabeza.






jueves, 25 de octubre de 2012

Conejito vampiro

Hubo una vez una mamá conejo que tuvo conejitos. Entre ellos, hubo uno especial pero nadie sabía por qué. Tenía los ojos verdes y los dientes grandes. La mamá conejo estaba muy feliz porque le iba a dar a sus conejitos por primera ver de comer, así que no esperó ni un segundo y se puso a alimentarlos, pero cuando llegó al conejo de ojos verdes se dio cuenta de que no quería comer, se negaba. Se fue corriendo y mordió a una vaca que tenia al lado. ¡Le estaba chupando la sangre! Y es que se trataba de un conejito vampiro.

Sus hermanitos conejitos y su madre le rechazaron desde el principio, no querían saber nada de él. El conejito de ojos verdes se fue y se crió sólo en el bosque, haciéndose fuerte e inteligente, pero estaba siempre solo. Nadie de su especie le quería, y los de otra especia les tenían miedo y corrían de él. Por suerte, un día me lo encontré por el bosque y nos pusimos a hablar.

-Hola, ¿cómo te llamas? -me preguntó.
-Me llamo Alex, ¿y tú?
-Yo no tengo nombre…
-¿Por qué?
-Porque nadie me quiere.
-¡Pero si eres muy bonito! Tienes unos ojos muy lindos y eres muy fuerte, ¿por qué no te van a querer?
-Pues porque soy un conejito vampiro.

Le pisé y lo maté. Nadie quiere a un conejito vampiro.




miércoles, 24 de octubre de 2012

Infancia

Huele a agua caliente. Luz tenue. Chimenea puesta. Música alta. Mi padre en la cocina. Mi madre en el cuarto de baño. Mi hermano en sus brazos. Es uno de sus baños  de recién nacido. Yo en el salón. Un cubo hecho de lata que contenía todos mis juguetes está volcado. Mientras, yo me imagino un mundo con los cochecitos.

Es mi hora. Me ducho. La música es lenta. Más lento aun mi baño. El olor a agua caliente que sentía en el salón es más intenso ahí dentro. Fuera, todo relajado, mis padres hablan y preparan la cena.

Termino. Tengo frio. Me cubro con la toalla y me agacho. Así me quedo hasta secarme solo. Me pongo la ropa. Salgo directo a la chimenea. Huele a queso, aceitunas y cenizas.

Todos vamos al salón. Nos juntamos y comenzamos a comer con la tele de fondo. Terminamos y nos echamos a ver la película.

Es hora de irse a la cama.

Infancia. Dulce infancia. Cuánto han cambiado las cosas… pero qué igual sigue todo. Nada como el calor, el olor a agua caliente, tu familia, el hogar y tener 7 años. Me gustaría tener 7 años, oler a agua caliente, tener la chimenea puesta y ésta canción de fondo.




viernes, 19 de octubre de 2012

jueves, 11 de octubre de 2012

Por una sonrisa

Acabo de borrar un texto muy largo en el que básicamente decía que la gente necesita una sonrisa en su cara.

Lo he borrado porque era muy largo. Para tener una sonrisa en la cara no hace falta que escriba cosas largas, solo hay que actuar. Estoy cansado de que la gente se crispe por tonterías y demás gilipolleces. En el texto que acabo de borrar contaba dos historias que me pasaron ayer: una persona se cabreó conmigo al corregirle la palabra “frotamiento”, y es que se refería a la fuerza de rozamiento, no de frotamiento. Y la otra de la crispación que se crean en lugares como las asambleas, donde los propios compañeros se legan a mirar con malos ojos.

Joder, que no digo que haya que ir regalando flores por ahí. Pero al menos vamos a tener un poco de empatía por el prójimo. A veces pienso que la sociedad no tiene solución simplemente porque somos gilipollas, y punto.

Con lo bonito que es el mundo… y nos enfadamos porque el cielo es azul…



Aun que a éste post le hace falta ésta canción. ¿Cómo no? Joder…



Y también aprovecho para decir que antes de ayer éste blog alcanzó las 5.000 visitas. Antes de tener este rinconcito solía escribir y luego borras-tirar-romper todo lo que escribía. Llevo tirado mucho en mi vida, pero decidí tener éste blog para mí. Al fin y al cabo nadie me leería, como sucedía antes, y a cambio lo tendrá todo guardado. Además, como ciertas cosas que escribo sí que son de interés general… pues puede que hasta le sirva a alguien.

Es placentero ver como la gente lee desde todo el mundo. Muchos mexicanos, Estadounidenses, la parte este de Sudamérica… y en España, los primeros en leerme son los de Huelva, de donde soy. Supongo que mi gente sabe de su existencia y lo va siguiendo de cuando en cuando. Sevilla, Cataluña (en general) y Madrid son los siguientes.

Bueno, sea como sea, gracias a todo el mundo. Gracias a los que desde cualquier parte del mundo leéis esto, de verdad. Pero vamos, que tampoco vendría mal algún que otro cometario :D

Por cierto, dejémonos de mariconadas y pongamos música buena. ¡¡Vayámonos todos al monte!!



Disfrutad esta canción, a mi me pone los pelos de punta :)

¡¡Salud y alegría!!

martes, 9 de octubre de 2012

Crónica del 25S, 26S y 29S en Madrid

EL pasado 25S fuimos a Madrid a la convocatoria de ‘Rodea el Congreso’. Al final volvimos el 27 puesto que el 26 hubo otra convocatoria. No sabíamos a lo que íbamos. No sabíamos si íbamos a estar un día, dos, una semana… nosotros solo fuimos. El 29 hubo otra convocatoria, volvimos a asistir.

Si me ha servido de algo todo esto, es sin duda para reflexionar sobre varios temas. Ahora, sé quiénes son verdaderamente los agentes de la UIP, y sé que si seguimos actuado como hasta ahora lo único que conseguiremos es que se rían de nosotros. Ahora pienso cosas que antes jamás me imaginaba que iba a pensar, y aun que no me deje llevar por extremismos, sí que es verdad que soy mucho más contundente. Sigo, y seguiré defendiendo la no-violencia. PERO si soy atacado o veo ataques injustos, me veo en la OBLIGACIÓN de responder. Sólo para resolver el problema, luego a disolverse. Sigo pensando que mi enemigo es el sistema y no los policías. Sigo pensando que quien usa la violencia para IMPONER algo no es más que un fascista al que hay que evitar. Los cambios, o se producen en consenso entre todos, o no serán cambios.

Hemos tenido que realizas una crónica de aquellos días en Madrid para nuestro periódico, así que aquí os la dejo. El día 25 y 26 están redactado por mí, el 29 por dos compañeras. Lo digo para que me perdonéis por mi parte, que es bastante mala… pero es que no sé cómo expresar lo vivido allí. Esto es básicamente un resumen.


Crónica 25S, 26S y 29S en Madrid.

Son diversos los motivos por los que queremos realizar esta crónica, los principales son hacer de contra-información respecto a los medios de comunicaciones comunes y haceros llegar en primera línea lo que nosotros mismos vivimos en nuestras carnes.

Cuando estábamos allí, en Madrid, estábamos en continuo contacto con las personas de Huelva, y eran ellos los que nos mantenían informados de lo que decían los medios. Era bastante impactante, porque varias de las cosas que los medios afirmaban nosotros no lo veíamos, o inversamente. Estamos acostumbrados a decir eso de "televisión, manipulación", pero ver uno mismo en directo que están mintiendo... es otra cosa. Comencemos desde el principio.

Tras buscar diferentes medios de transporte, terminamos decidiendo ir en un bus de línea regular, pues era la opción más barata. Otros compañeros fueron en coche y otros en tren. Salimos de Huelva el día 24 por la noche. Estábamos nerviosos pues no sabíamos lo que nos íbamos a encontrar, pero en cambio estábamos muy contentos por participar en algo así. No pudimos dormir en toda la noche, pero llegamos con mucha energía a Madrid, además de temprano...

Fuimos los primeros en estar a Atocha, uno de los puntos de encuentro. Allí ya estaba esperándonos una fila de 7 furgonetas de policía. Sobre las 11:30h llegó un bus desde Sevilla, ya comenzaron a llegar los demás.

Ya a las 12h éramos bastantes en Atocha. Mucha gente de todas partes y con mucho ingenio, pues habían desde pancartas hasta trajes que jamás habríamos imaginado. Allí permanecimos todos hasta la hora de comer que nos dirigimos al Paseo del Prado a la altura de la rotonda de Neptuno. El número de personas aumentó considerablemente y las actividades que se realizaban eran diversas. Habían personas creando pancartas grandes, otras poniendo algo de música, otras simplemente comiendo y descansando un rato... El buen ambiente que había allí relajaba bastante. Personas de diferentes ideologías y edades convivían se apoyaban para cualquier cosa que se necesitase.


Tras el descanso, vino la asamblea sobre las 17h que se llevó a cabo en la misma zona para informar sobre los actos a realizar a continuación y para dejar unas rondas de micro abierto. Nos sorprendimos bastante al subirnos a una plataforma para hacer fotos... Todo el parque del Paseo del Prado estaba lleno de gente. Todos en la asamblea escuchando, hablando y proponiendo.


Una vez finalizada la asamblea, todos nos giramos y fuimos a Neptuno, que para quien no lo sepa esta a 20 metros, por no decir que es lo que viene a continuación. Ya había gente allí, y nosotros nos unimos. Ahora éramos más aún. No sabíamos qué hacer entre tanta gente, lo primeo que se nos ocurrió fue ir corriendo a una rejas que pertenecen a las ventanas del Museo Thyssen y nos pusimos a grabar y a hacer fotos a todo el mundo. Neptuno se llenaba por segundos. Tras hacer las fotos nos dirigimos a primera línea, junto a las vallas. Allí nos volvimos a subir a las rejas del Museo e hicimos fotos en las que se veían a los manifestantes y a los policías en el mismo plano. Todo parecía una escena de una película de guerra. Había gente por todos lados, desde la vía, a las rejas, los balcones...


Fuimos de nuevo a las vallas para ver si nos dejaban entrar al registro a entregar la solicitud de Demo4.0, pero los policías no hablaban ni siquiera para contestarnos. Tras la larga insistencia de una señora, un policía se acerco y nos dijo que tendríamos que ir a la calle Zorrilla a entregarlo, así que nos dirigimos allí. Desde la esquina de la calle de las cortes hasta la calle Zorrilla había una fila enorme de furgones de la policía, y otra fila de policías pegados a la pared del museo. Llegamos a Zorrilla y había varias filas de policías extremadamente protegidos acordonando la entrada. Los petos les protegían incluso el cuello y parecía no dejarle poder hacer muchos movimientos, pero sin duda alguna era una gran barrera. Ya había gente allí intentando entrar en el registro, pero la policía no les dejaba pasar ni nos contestaban. Comenzamos de nuevo a grabar todo lo que sucedía, sobre todo cuando sin motivos se pusieron los cascos. Todos sabemos que cuando están relajados llevan los casco colgados en el cinturón, pero cuando la situación se pone tensa entonces se ponen los cascos, luego los escudos y por ultimo aparecen los de las escopetas (que pueden haber estado allí desde un principio, como allí sucedió). En ese momento todo el mundo se sentó en el suelo como siempre se hace para mostrar que la situación es pacífica, pero los policías seguían uniformándose e incluso se cambio la primera fila por la segunda que estaba aun más protegida. Hubo un señor que se quedó en primera fila de pie e insistiendo que les dejasen pasar al registro o, que al menos, les diesen sus números de placas.

La situación continuó un buen rato así, sin que nada cambiase, hasta que desde el fondo apareció un policía y le dijo que apuntase su número de placa, el hombre lo comenzó a apuntar pero cuando iba por la mitad le dijo que pasase dentro. Todos comenzaron a aplaudir pensando que habían cedido, pero los que estábamos en primera fila dijimos que lo único que hacían era hablar con él. El policía solamente le dijo fue que no podía dejarle pasar y, básicamente, que dejase de dar el “espectáculo”. Cuando salió de entre los policías nos comentó que era imposible pasar pero que al menos tenía su número de placa. Algunos de los allí presentes dijeron de ir a la comisaría más cercana y presentar una denuncia colectiva, algunos fueron, pero la mayoría nos quedamos en aquella calle.


Tras pasar bastante tiempo allí sin que nada ocurriese y con el frio entrándonos hasta el último de os huesas, apareció la cabecera de una manifestación que iba dirección a Neptuno, así que decidimos unirnos a ellos. Pero cuando íbamos de camino a ella, a nuestras espaldas hubo una estampida que venía desde la propia plaza Neptuno, así que cogimos nuestras cámaras y nos dirigimos hacia el punto de donde todos venían, pero al llegar todo había sido una falsa alarma. Lo positivo de aquello fue que al menos pudimos avanzar hasta Neptuno casi sin problemas, pues de lo contrario tendríamos que haber ido reptando entre la multitud. Allí, de vuelta en la esquina del museo Thyssen de la calle de las cortes, vimos a un grupo de bomberos procedentes de diferentes ciudades, y el ambiente más tenso aun... A partir de aquí, dar una visión detallada sobre lo ocurrido es casi imposible, pues raro era el minuto en el que no había que salir a correr. Nosotros mismos nos perdíamos los unos a los otros y nos quedábamos solos y no nos volvíamos a ver hasta pasado un tiempo, o hasta el final de la manifestación.

En las vallas había personas que comenzaron a zarandearlas y de repente se escuchó un petardo. Los manifestantes no tardaron en rodear al autor y acusarle de infiltrado, no podría decir si realmente lo era o no porque ocurrió lejos, pero fuese quien fuese le consiguieron expulsar de la manifestación. Se acusa siempre a los manifestantes de violentos, mientras que la realidad era que cuando alguien producía algún altercado los demás le expulsaban. Creo justo volver a recordar que explicar lo que sucedió desde otros puntos es casi imposible, pues aquello era un caos y había veces en las que no sabias ni en qué punto te encontrabas. Dicho esto, vuelvo a situar los hechos en la esquina del Museo Thyssen de la calle de las cortes, Plaza Neptuno. El ambiente comenzó a ser muy tenso y ya se habían producido varias cargas en diferentes zonas con lo que el agobio comenzaba a atraparte los pulmones. Había muchísima gente y apenas te podías mover, y eso significaba que en la próxima carga ibas a caer y no podrías ni siquiera correr. Grabábamos continuamente sin parar para que todo quedase bien registrado, incluso a los policías que hacían guardia, hasta que de repente todo estalló y comenzaron las cargas grandes. La policía salió y desplazó a la gente que se encontraba en las vallas unos 15 metros aproximadamente, aprovecharon la ocasión para hacer un pasillo desde el centro de las vallas hasta la parte trasera donde se encontraba un gran despliegue policial. Era imposible saber que sucedía o qué hacer, sólo escuchabas a la gente gritar y las escopetas de pelotas de goma cada diez segundos, y nosotros inmóviles...

Consiguieron hacer una barrera policial delante de las vallas y todo un pasillo por el que los furgones de los policías pasaban. A los lados de las vallas había unas vallas puestas en una cierta posición que hacían de puerta (que siempre estuvieron ahí) y la usaban tanto para que las unidades policiales saliesen a cargar como para llevar a los detenidos dentro. Decidimos ir hacia la propia barrera policial y nos pusimos justo al su lado, donde veíamos continuamente unidades de policías en fila entrando y otras saliendo para sustituirlas mientras que de vez en cuando algunos de los que entraban eran detenidos llevados en volandas por varios policías. Si mirábamos hacia el fondo de la calle, hacia el congreso, veíamos furgones por todos lados, furgones celda, policías a caballos, vehículos especiales... y todo protegido por la barrera policial. Los disparos no cesaban ni un solo instante y las carreras de los policías menos aun, por lo que decidimos ir pegados a la barrera policial de nuevo a la pared del museo para subirnos a las rejas a grabar, pero tras tardar más de dos minutos en desplazarnos simplemente seis metros debido a la cantidad de gente que había, un policía nos detuvo y nos dijo que ahí no nos podíamos subir. Le comentamos que era para grabar porque vimos a una persona subida, pero nos volvió a decir que no. Más tarde nos enteramos que no le permitían bajar a esa persona que estaba subida, por ello se quedo ahí. Aun así, con toda la concentración que había estaría más cómodo allí subido que abajo donde apenas podíamos respirar.


Entonces sucedió algo que nos marcó bastante. Lo que vimos no era una orden de un superior ni un toque de atención, a eso yo le podría llamar desde incitación hasta abuso policial. Y es que el mismo policía que no nos permitió subir a la reja comenzó a empujar a una chica diciéndole que no se acercase más, pero los empujones no eran suaves ni para indicarle el camino, sino totalmente bruscos y sin sentido, pues con todos los que éramos parecía más bien que estaba amasando una masa de pizza que indicándole que se echase para atrás (que no podía...). Entonces nos metimos en medio junto a otro chico que se encontraba allí para que dejase de empujar a la chica y ella comenzó a llorar de los nervios, él dejó de empujar pero continuó gritándole que se apartase. Le dijimos al policía que parase ya pues lo que estaba pidiendo era imposible, y tras un rato discutiendo le pregunté a la chica qué le ocurría. Nos comentó que ella ni siquiera había participado en la manifestación, sino que tenía que pasar para dentro porque vivía por la zona y no le dejaba (Si la gente llevaba documentación sólo tenía que enseñársela al policía que se encontraba en la puerta y le dejaba pasar, pero ella no tenía nada o simplemente no le dejaron pasar, no lo sabemos con certeza), comenzó a ponerse nerviosa y tuvo miedo, por eso no se volvió para atrás, porque si se metía en aquella masa de gente seguramente habría caído al suelo del pánico y los nervios. Y aun estando allí sin tener nada que ver, con problemas de ansiedad y el policía sabiendo qué ocurría, se atrevió a darle esos empujones. Ahí vi que esos policías no eran los de Huelva, no eran esos amables personajes que nos acompañaban a las manifestaciones haciendo su trabajo sin ningún problema más, sino que estaba ante un agente de la UIP, lo más descerebrados del CNP, con el poder de hacer lo que fuese necesario sin ningún tipo de conciencia.



De allí no nos volvimos a mover por si ocurría algo de nuevo con la chica y, además, por que prácticamente era imposible pasar entre todo el mundo. Pasamos allí bastante tiempo sin saber absolutamente nada sobre otros compañeros y sin poder hacer nada. Los disparos seguían escuchándose cada diez segundos y los policías no paraban de entrar y salir, mientras que algunos detenidos eran arrastrados hacia adentro. Desde allí vimos a un hombre bastante mayor con bastante sangre que salía de su cabeza. Los policías tuvieron que parar delante de las vallas, esperar a que un médico le atendiese para que quizás al menos parase de salirle sangre, y luego volvieron a levantarlo y se lo llevaron hacia adentro junto a los demás detenidos. También vimos cómo pasaron dos o tres encapuchados a los que la gente les comenzó a silbar, y al principio no sabíamos por qué, pero rápidamente nos enteramos que eran policías infiltrados. Nosotros no parábamos de grabar, pero vimos que detuvieron a uno más y decidimos grabarle mientras traspasaba las vallas. Como estaba grabando de antes, levanté la cámara para no grabar al policía con el que antes tuvimos la bronca y grabar directamente al detenido, pero este amable policía no tuvo mejor idea que agarrar la cámara y bajarla apuntándola hacia el lado opuesto mientras me decía "está todo grabado ya". Le dije que no le grabé a él, sino al detenido y me contesto "te estoy diciendo que no me grabes", le dije que no le grababa a él, que si él me decía que no le grabase no lo haría, pero que quería grabar a los detenidos, y el sólo sabía contestar que no le grabase una y otra vez de forma despectiva.

Todo continuaba siendo muy tenso y estaba en aumento. Luces por todas partes y gritos. Entre la barrera policial y las vallas había varias unidades de policías listos para cargar, pero ellos permanecían allí protegiendo la zona.

Un policía vino desde atrás y le dijo algo precisamente a nuestro amable policía (qué buena suerte...) y toda la fila se comenzó a preparar. Sacaron las porras y los de las escopetas, uno de ellos era el amable, se posicionaron levemente detrás de sus compañeros. Cuando todos estuvieron listos nos dijeron que nos teníamos que ir, algo que nos hizo bastante gracia, y hablo lateralmente pues algunos se echaron a reír de lo absurdo que fue eso. Insistieron en que nos teníamos que echar para atrás y nos empujaron a todos, hubo algún que otro golpecito de porra y todo quedó ahí, como es normal... pues no podíamos movernos. A pesar de las risas, no sabíamos si reír o llorar, pues sabíamos que nos iban a dar palos y se iban a quedar bastante a gustos con nosotros ya que no podíamos hacer más que recibir. El ambiente duró así algunos minutos y nosotros solo podíamos "negociar" con la policía para que entrasen en razón (si es que algún agente de la UIP es capaz de hacerlo o si es que simplemente está dotado de ella).

El resto continuó sucediendo lo que os acabamos de contar una y otra vez, con lo cual continuar sería ya demasiado espeso. Cuando pasó bastante tiempo la gente ya estaba detenida, o había salido a correr o se había ido, con lo cual en la plaza éramos pocos. Nuestra esquina estaba mucho más despejada y era fácil moverse. Llegó un momento en el que nos acostumbramos a la situación y decidimos cenar allí en medio, sacamos lo poco que llevábamos y nos pusimos a comer. Nos dimos cuenta que a lo tonto los policías iban dando pasos como quien no quiere la cosa y comenzaron a comernos el terreno, así que nos fuimos nosotros frente a ellos e hicimos de barrera. Así, de barrera, permanecimos hasta bastante tarde.

Ya cansados de estar allí nos fuimos a movernos por la plaza, por las zonas que quedaban libres y vimos a la gente algo más relajada. Éramos pocos y dispersos, pero seguíamos allí. Había gente por todos lados y hablando desde política hasta de las cargas policiales, e incluso algunos estaban hablando con los policías. Los policías incluso estaban riéndose junto a algunos de los manifestantes y todo parecía ya tranquilo. No pasó mucho tiempo hasta que mandaron hacer la última carga y comenzaron a dar palos a todo el que viesen en medio, pero como éramos ya tan pocos no tuvimos otra opción que la de irnos. Los policías no se empeñaban apenas en correr en comparación con las cargas anteriores, y los que estábamos en la plaza nos retiramos casi andando. Nos llevaron hasta la acera de enfrente y allí ya pararon las cargas, sólo hubo un policía que se acercó a nosotros para intimidarnos pero tras dar tres pasos se volvió a la fila con el resto mientras que otros policías comenzaron a correr hacia los laterales para detener a algunos manifestantes que salieron a correr. Parecía que la excusa perfecta para ser detenido era echarse a correr.

Después de esto nos reunimos todos y fuimos a dormir a casa de un compañero, donde vimos por primera vez las noticias y nos asombramos bastante. Éramos un buen grupo los que pasamos aquella noche allí.

Al siguiente día, el 26, volvimos a ir a Neptuno puesto que el 25 por la noche, antes del desalojo, comentaron por megafonía que nos volveríamos a ver allí a la misma hora. Nosotros volvimos a ir, pero sabíamos que esta vez se trataba de una convocatoria ilegal ya que no había sido notificada y pensábamos que el despliegue policial iba a ser peor, pero por sorpresa vimos a la policía incluso más relajada aun. Los medios internacionales se había hecho eco de lo sucedido el 25, sobre todo de lo ocurrido en Atochas, y acudieron de forma masiva, al igual que pensábamos que iba a haber poca gente puesto que muchos habrían regresado a sus ciudades pero no fue así, y es que el efecto llamada de las cargas es un gran arma de convocatoria. El día transcurrió exactamente como el día anterior; cargas por todas partes y estampidas de un lado a otro, así que me enfoco en los acontecimientos importantes para no explayar.



El primero es el fracasado intento de la policía de intentar mantener el tráfico fluido; las dos "orillas" se pusieron a llamarse y al final se juntaron, dejando a la fila de policías rodeados por todos los manifestantes. Al poco tiempo se comenzaron a retirar dirección calle Zorrilla, y como los últimos policías no tenían a nadie que les cubriese las espaldas decidieron sacar las porras y dejar un perímetro de seguridad a su alrededor por si alguien se atrevía a juntarse demasiado. Más tarde llegó una manifestación que había convocada de antes que supuso un gran aumento de personas en la plaza Neptuno. Portaban unas ancaras bastante buenas, una de ellas sujetas con globos de helio que la elevaba unos veinte metros y todos podían leerla.


En todo momento había gente sentada en el suelo, tanto frente a las vallas como en la salida de Neptuno dirección Cibeles. Eran muchísimas las personas que estaban sentadas, tanto que parecían una mancha entre la multitud. Seguían saliendo infiltrados o acusados de ser infiltrados y las cargas no tardaron en llegar. La contundencia no se alejaba de la del día anterior, si es que no la llegaba a superar. A pesar del gran número de personas, a media noche Neptuno se volvió a vaciar y la policía aprovechó la situación. Las dos calles del Paseo del Prado para salir de Neptuno estaban cortadas por la policía pero con un hueco para poder salir, mientras que en la calle opuesta a donde se encontraban las vallas los policías hicieron una fila que fueron estrechando poco a poco. Varias personas fueron a parar el avance de la policía que intentaron encerrarnos, se pusieron justo delante de ellos pero la policía respondió con unas cuantas porras. Los medios no tardaron en llegar y el resto de personas para apoyar, así que consiguieron pararlos, pero los lados quedaron libres y lo aprovecharon para seguir estrechando. Cada vez estábamos más encerrados y éramos menos, pues había gente que al ver tal escena prefirió marcharse de lo nerviosas que estaban.



La policía nos grababa y continuaba encerrándonos más. Llegó un punto en el que nos tuvimos que subir de nuevo a las rejas para poder grabar, y una vez allí arriba comenzó la última carga para desalojar la plaza, así que decidimos volver a bajar para estar junto a los demás y nos dejarles solos. Hicieron el sucio juego de conducir a todo el mundo a un mismo punto ¡incluida a la prensa! y allí nos retuvieron sin dejarnos salir. Varias personas, entre ellas Rafa, uno de los coordinadores del 25S, les preguntaban que por dónde podíamos salir, pero no respondían a nada, sólo de vez en cuando venia algún policía de algún otro lado a decirnos que nos fuésemos por el lado contrario, y en allí nos decían que no. Nos mandaban a la inversa y sucedía lo mismo. Todo esto mientras seguían presionándonos a un grupo de no más de 50 personas, que éramos los últimos en la plaza ya que al resto les consiguieron desalojar. Tras mandarnos varias veces de un lado a otro, o más bien, hacernos mirar de un lado a otro puesto que no nos podíamos mover, y darnos alguno que otro palo, nos dejaron salir por un corralito que habían preparado el cual nos enviaba a una zona concreta para salir de Neptuno. Cuando los primeros comenzaron a salir unos policías fueron detrás de ellos, así que salieron a correr. Era una trampa. Pero a los que íbamos atrás pudimos salir sin que nos hiciesen nada. Una vez salimos nosotros, Neptuno quedó desierto. Dentro solo quedaba #AcampadaPolicía.


Ya fuera, algunos policías continuaron siguiéndonos para que nos fuésemos más lejos aún de lo que estábamos, pero no ocurrió nada más. La peor parte estaba en las calles donde no había periodistas, como siempre, y es que detuvieron y apalearon a muchísimas personas. No había motivos, estaban fuera, pero continuaron con las carreras y detenciones.


El sábado 29 de septiembre, se volvió a efectuar una nueva concentración en Neptuno.  Seguía habiendo más que razones, pero sobre todo se llevó cabo a causa de las fuertes cargas policiales efectuadas en los días 25 y 26 de septiembre.

Pese a que la jornada estaba prevista para las seis de la tarde, hubo personas que empezaron a congregarse una hora antes. Sin embargo, el hecho de no haberse notificado oficialmente y cumplido con lo que legalmente se requiere, hizo que, entre otras cosas, los medios de comunicación no tuvieran un espacio habilitado para ellos y se vieran obligados a entrar como manifestantes.
El desarrollo de la convocatoria fue tranquilo hasta las diez de la noche. Los y las participantes se mantuvieron cerca de las vallas que rodeaban el Congreso, sin que se produjeran altercados mayores, pese a que las alusiones a la policía en los canticos eran cuantiosas. Fue a  partir de la diez cuando comenzaron las tensiones debido, en primer lugar, al lanzamiento de varias botellas y petardos a la policía por parte de un grupo de personas que estaban situadas dentro de la manifestación y que fueron abucheadas para que detuviesen su actuación; y por otro, a la detención de un manifestante que  provocó que del resto de personas allí presentes se movilizasen hacia los miembros de la UIP para exigir, al grito de "libertad", el cese de la detención. El acto de protesta se mantuvo durante un tiempo hasta que, sobre las once y media, la policía comenzó a desplegarse y avanzar, con el objetivo de desalojar la plaza. Para ello, y al ver que los y las manifestantes se mantenían sin moverse, la policía optó por hacer uso del miedo, con lo que comenzaron a correr con las porras en la mano. Al ver esto, y debido a los antecedentes ya comentados, la mayor parte de las personas que aun continuaban allí, se fueron dispersando hacia calles colindantes a Neptuno, mientras otras se sentaban y permanecían al lado de las vallas, presionadas por la policía para que se marchasen. Aquellas que se quedaron allí sentadas, fueron rodeadas por la policía para ser detenidas. Transcurrieron unos veinte minutos de incertidumbre, hasta que, uno de los manifestantes dialogó con la policía, con el propósito de llegar a algún acuerdo con ellos. Finalmente, todo terminó sin ninguna detención, ni identificación de quienes participaron en la sentada.


A pesar de haber habido tensión y cargas policiales, lo cierto es que nos fuimos de allí con la sensación de haber sido una jornada pacífica, donde algún grupo de manifestantes se habían sobrepasado con sus actos pero que, finalmente había sido una actuación comedida de la policía (siempre en comparación con las cargas de las jornadas anteriores). En pocos minutos todo volvió a la normalidad: el tráfico, los furgones policiales desaparecieron e incluso las vallas que habían impedido el flujo normal de personas por los aledaños del congreso estaban abiertas, permitiéndonos pasar.

Nuestro grupo se dirigió a la zona de Sol cuando los manifestantes se dispersaron, pero nos comentaron (y posteriormente evidenciamos a través de los videos), que  los antidisturbios no terminaron la jornada ahí, si no que entraron en bares y coaccionaron a personas que creyeron que habían estado en la manifestación. Esto deja entre ver que la policía en esta ocasión hizo una limpieza de imagen delante de los medios de comunicación sin actuar violentamente, pero que cuando los periodistas habían desaparecido  y la manifestación parecía disuelta, volvieron a utilizar el método que siguieron para el 25-S, convocatoria inicial de Rodea el Congreso.




Todas las imágenes excepto las dos últimas son mías. Podéis hacer con ellas lo que queráis (para las dos últimas, pedir permiso. Repito que NO son mias).

viernes, 21 de septiembre de 2012

Vencido por cabezón

¿Sabes esos momentos en los que se te ocurre una locura y tienes ganas de hacerla? Pues por norma general yo soy así, y se me ocurrió otra locura. El caso es que para cumplirla tengo que entrenar muchísimo y sin descanso. Solo tengo un mes y medio o dos para aumentar el rendimiento de mi cuerpo en un 500%, y una vez conseguido (porque lo tengo que conseguir sí o sí) hacerlo. ¡No hay tiempo para descansar!

Estoy saliendo a correr y he hecho recorridos largos en poco tiempo, con lo cual la resistencia la llevo bien, aun así tengo que mejorar más. Hoy, se me ocurrió la brillante idea de salir a correr con 5Kg en los pies. Una autentica locura. No pude. Me sentí avergonzado.

No es del todo difícil salir a correr con 5Kg en los pies. Si vas a buen ritmo, se puede hacer, pero los problemas son el rozamiento y el movimiento. Me explico, al correr las pesas suben y bajan y hacen bastante daño en los tobillos por el rozamiento, además, al no estar acostumbrado a llevar tanto peso en los pies hace que el movimiento circular de tus pies no sean tan circular, sino mas bien ovalados, por no decir que el movimiento es más bien parecido al circuito de Singapur, y todo corredor sabe que el movimiento es importante.



Tras un rato corriendo me cambié las pesas a las manos, de todas formas, tendrían casi la misma funcionalidad. Otro error. No podía mover las manos. Parecía Frankenstein corriendo. Al principio (y con principio me refiero a los tres primeros segundos) corres muy bien, pero luego ves que no puedes mover las manos de lo que pesan.

Resumiendo, por intentar entrenar muy, muy por encima de mis posibilidades he terminado con la vergüenza por haber corrido una mierda y con dolor de rodillas (puesto que tuve un accidente con la bici y se ha notado el peso de las pesas, valga la redundancia). Pero bueno, ¡no importa! El entrenamiento sigue y mis planes no han variado para nada, ni lo harán. Así de cabezón hay que ser.

Por cierto, la cabezonería es, ni más ni menos, que ir desde Matalascañas hasta Cádiz corriendo. 90Km en un solo día. ¡¡Yeah!! Eso sí que es un reto personal, y lo demás son tonterías. Una maratón normal son 40Km, yo lo veo y subo la apuesta a más del doble. Todo el día corriendo por arena, terreno, asfalto… hasta finalizar. Obviamente la vuelta la hago tranquilamente en un autobús bien cómodo, o eso espero, porque puedo cambiar de opinión si la ida se me hace amena. Por ahora sigo con mi entrenamiento y con mi cambio de dieta (que ya que de por si cambiar de una dieta vegetariana a otra es complicado, más lo es conseguir la suficiente grasa como para hacer el recorrido bien. Porque, lo que más necesito, es grasa. A partir de la media hora corriendo toda mi energía provendrá de la grasa).

Ya saben, hamijitos, no corran con las pesas, ¡corred con los pies!




martes, 18 de septiembre de 2012

Tal día como hoy

Hoy miro a mi hermano. Ha comenzado el nuevo curso. Tal día como hoy, a su edad, yo comencé un nuevo curso: el curso en el que te conocí.

Parece mentira, pero no es más que un crío. No es más que un quinceañero que no sabe qué va a hacer con su futuro, pero sin embargo yo a su edad tuve algo seguro, y era formar mi futuro junto a ti.

Llegué a clase y solo tenía pensado ir a lo mío, no me importaba nada más. Tenía nuevos compañeros y me gustaban bastante, sobre todo si lo comparaba con los del año anterior. Allí me encontraba yo con mis amigos de siempre y con mi hiperactividad de siempre. En un primer momento nos colocaron los profesores en el orden que ellos decidieron y me tocó detrás de ti. Ya te conocía de antes pero no era lo suficiente. Conforme pasaba el tiempo hacía las tonterías típicas de la edad, como tirarte trozos de papeles a todas horas.

Mi fila entera era un batallón contra la fila de delante. Las bolas de papel y los trozos de gomas eran los artilugios más comunes, y a todas horas se veían volando hacia la cabeza de alguno de ustedes seguido de un giro y un grito de broma entre risas para llamarnos la atención. Pero entre tú y yo era diferente, pues pronto esas bolas se convirtieron en notas. Notas en las que conocí por primera vez tu correo, tus gustos, aficiones, bromas…

No tardó mucho en dar el cante el orden en el que nos pusieron así que los profesores se vieron obligados a cambiarnos a todos, con la suerte de que me tocó a tu lado. Y la verdad es que debo de admitir que hice un poco de trampa, pues me puse allí, no me moví y me hice el tonto para que no me cambiasen. Al final me quedé. Estaba a tu derecha, así que la broma esta vez era empujarte mientras escribías para que te saliese mal, y tú me la devolvías, hasta que te diste cuenta que me estabas dando en mi mano izquierda con lo cual no me hacía nada. Poco después termine en tu izquierda e intenté que no recordases esa broma para que no me la hicieses a mí. En un principio funcionó, pero luego te acordaste y me lo comenzaste a hacer. Pero yo y mi brutalidad no se rindieron, así que me estiraba entero para darte en tu mano derecha también.

No tardé mucho en pedirte salir. Llevaba mucho tiempo pensándolo y lo quería hacer, se lo pregunté a mi gran amigo Isra y me dijo que lo hiciese, además, no tenía nada que perder, así que me eche para adelante, pero no fue ahí cuando lo hice.

Llegó el viaje de fin de curso a Barcelona. Todo lo que cuente de ello es poco. Tú con tu pijamita. Siempre intentaba dormir o acostarme a tu lado (a pesar del moscardón que andaba por allí rondando y no nos lo permitía). Pero lo mejor fue el viaje de ida, donde Isra de repente se metió en vuestro cuarto en el tren y nos quedamos ahí. Fue donde comenzamos a estar más cerca. Por aquel entonces Alberto, Isra y yo estábamos viendo Death Note, con lo cual si eso se lo sumamos al nivel de frikismo de Isra y Alberto tenemos como resultado a dos prendas buenos haciéndose pasar por “L”, uñas pintadas de negro, ropa suelta, etc. Pero yo solo tenía ojos para ti.

Todo el tiempo en la piscina hasta tener los ojos más rojos que la sangre, en el cine 3D donde nos echamos una siesta, en Port Aventura, en las habitaciones, en el parque Guell, en el centro comercial… sea donde sea, siempre estaba a tu lado.

En el viaje de vuelta estaba de nuevo contigo, jugamos durante horas y horas al juego ese de manos, en el que siempre te ganaba, llegando a hacer mi máximo historio con un contundente 100 a 0. Pero sobre todo a tu lado. Me enamoré de ti y de tus papeles de sonarte los mocos, pues estabas malísima. En ese viaje de vuelta estábamos en esa litera enana de arriba los dos jugando a ese juego y escuchando en tu móvil la canción del Ikea (esto no se toca, quita. Con esto no se juega, dale). Una vez en Huelva me fui de tirón con Isra al concierto de Tote King, pero en lo único que pensaba era en ti. No te podía sacar de la cabeza.

Te pedí salir, dudaste, sobre todo por aquel moscardón que rondaba por ahí, pero te dije que solo te amaba a ti y que eso no lo podía cambiar. Aceptaste y comenzamos a salir juntos. Un día quedamos por la tarde noche cerca del hospital Manuel Lois, y allí nos dimos nuestro primer beso. Mi primer beso con amor.

Volvimos temprano porque tu madre te estaba esperando, y quien nos iba a decir que desde entonces comenzaríamos una lucha eterna contra las condiciones de tu familia. Al final ganamos. Al final, juntos, conseguimos hacer ese cambio en el que tu familia debía de entender tu nuevo ser.

Desde entonces no nos volvimos a separar ni una sola vez. Te viniste de acampada con mi familia, recorrimos España, conocimos todas las piscinas, fuimos a infinitas playas, vivimos infinidades de cosas juntos…

Nos echaron 6 meses, duramos 4 años. Fuimos la primera pareja seria del grupo y los que más duramos.

Hoy en día estoy orgulloso. La cosa por una u otra cosa no salió bien, sí, entonces ¿de qué estoy orgulloso? Pues estoy orgulloso de que, con tan solo 15 añitos, hubiese encontrado a la persona más importante en mi vida, de que haya compartido parte de mi vida con ella, de que hoy día, 5 años más tarde, teniendo ya veinte años y haber madurado lo que nunca imaginé, y tras haber ocurrido todo lo que ha ocurrido, pueda decir que sigo enamorado como el primer día de ti…

¿Amor? Muchos dicen tenerlo. Es mentira. No creo en ese amor. Y sin embargo, te amo.

Tal día como hoy, conocí a la persona más importante en mi vida. Tal día como hoy, comencé a compartir mis días con la persona más importante en mi vida.


Ahora haz tu vida, te lo mereces. Encantado de haberte tenido entre mis brazos.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

¿Quién lo hizo?

¿Quién dibujó la sonrisa?
¿Quién construyó los abrazos?
¿Quién escribió las miradas?

¿Dónde está mi lápiz?
¿Dónde está mi cincel?
¿Dónde está mi pincel?

¿Quién descubrió tu piel?
¿Quién cultivó tu flor?
¿Quién se nutrió de tu olor?

Dame tu mano, y jamás la soltaré.









Dame tu mano, y jamás te olvidaré.

martes, 11 de septiembre de 2012

Te daría una paliza


Hace poco estábamos cenando unos cuantos de amigos en el centro de Huelva, estábamos fuera del local y esperando a la comida. Una amiga me señaló a un amigo suyo que era aprendiz de torero.

¿Por qué soy tan pasivo? Tendría que haber ido para allá y darle una paliza. Pero no una cualquiera, tendría que haber ido alegre y al llegar preguntarle que cómo se siente al matar al animal. También le preguntaría que si es tan valiente, por qué no lucha conmigo. A diferencia de un toro, yo se me defender y además he aceptado hacerlo. Luego le partiría la cara poco a poco. Cada movimiento que he aprendido año tras año de entrenamiento lo usaría para demacrarle el rostro, romperle los huesos y romperle cada fibra muscular. ¿Agresividad? No, al menos yo le dejaría vivo.

 Uruguay contra Tordesillas.

Hoy se ha celebrado el acto criminal de Tordesillas: El toro de la vega. Acto del cual hasta algunos toreros están en contra. Y es que lancear a un animal hasta su muerte, no es cualquier cosa. Se conocía a la víctima desde hace ya mucho, y se han intentado por diferentes medios legales salvarle, pero no se ha conseguido. Hoy le han matado.

Para mí este acto es igual que cualquier otro perteneciente al mundo de la tauromaquia, la diferencia que los toreros dicen que hay es que ellos se enfrentan a solas, en “igualdad” de condiciones, a un toro, mientras que el festejo de Tordesillas parece más una pelea de instituto que un acto taurino. Para mí son lo mismo, solo que usan diferente método de tortura.


¿Quiénes defiendes a los toros? El problema de la defensa de animales es que poca gente les defiende realmente. Suelo escuchar a personas decir que antes tiene que resolver el problema de las personas. Para mí esto es una estupidez. Somos tan gilipollas y egocéntricos que aún creemos ser el centro del universo, y que vamos antes nosotros que cualquier otro problema. Por culpa de esa forma de pensar, por la pasividad o por el disfrute de algunos, hoy en día hacemos estupideces como maltratar a miles y miles de animales llevándolos a la muerte para nosotros, los humanos, ese ser tan perfecto, poder usar cremas para la piel, pintalabios, geles, etc. Un autentico desastre.

La defensa de los animales queda en mano de poca gente, y para colmo a esta gente se les ve como unos ‘comehierbas’ obsesionados con los animales. Bueno, cada uno tiene su lucha; algunos luchan por los problemas humanos, otros por los medio ambientales, otros por los animales… pero pienso, sinceramente, que luchar solo en un campo es un gran error. Prefiero estar en todos dando mi grano de arena.

Y algunos me dirán que mi opinión no vale, pues al fin y al cabo soy uno de esos ‘comehierbas’. Bueno, siendo vegetariano llevo algo más de un año y medio, pero no empecé por moda. De hecho, antes de serlo tuve bastantes combates internos, muchas charlas con más personas y un sinfín de cuestiones que resolver, pero es un paso del que estoy orgulloso, sobre todo por continuar el trabajo de disminuir la hipocresía al mínimo.

Por ello, decir que soy vegetariano no cuenta. De siempre he pensado que no hay que asesinar a un toro y punto. Hoy solo me encuentro con la noticia del toro asesinado por todas partes, y solo hago acordarme del aprendiz de torero. Que ganas de matarle, a él y a todos los que apoyan esa mierda. La verdad es que no merece la pena seguir escribiendo sobre esto, pues todos los argumentos a favor y en contra están sobre la mesa, y yo ahora mismo escribo desde la rabia.


El toro se encuentra en un lugar cualquiera y no sabe que va a pasar. De repente unos salvajes comienzan a clavarle objetos. Por su naturaleza, intenta escapar, pero ni puede ni sabe. Tras cada herida siente más impotencia, pero así morirá, bajo la diversión de unos pocos.


Matemos a los toreros. 
 





Y dicen que hay derechos animales…: http://04seybaplaya.net/duda1.html

martes, 4 de septiembre de 2012

Un paso más, pero de verdad.

Cada vez que hablo con alguien sobre esto, me dicen que estoy muy pesimista y negativo. No se lo niego, pero si estoy así es porque hay que estarlo. Ya he vivido demasiado en una nube, es hora de pisar tierra.

¿Qué ocurre?
Actualmente estoy en ese momento en el que le das vueltas a todo. Apenas consigo dormir y si lo consigo me lo niego. No encuentro soluciones a los infinitos problemas que tengo o veo. Y es que es totalmente imposible vivir sin ningún mínimo de hipocresía. Para poder explicar esto necesitaría que estuvieses en mi situación con mis circunstancias, pero eso no es posible, por ello voy a usar unas escenas de la película The Matrix. Si quieres entender el post, es imprescindible que las veas. Comenzamos con una escena bastante conocida, pero por favor, no se trata solo de verla, sino también necesito que la entiendas. The Matrix es una película para verla mil veces y entenderla.



-¿Qué verdad?

-Que eres un esclavo, Neo. […] Una prisión para tu mente.

Esto ya me ha cansado. Estoy cansado de cumplir órdenes que no quiero, de hacer lo que me imponen sin ni siquiera pedirme permiso. ¿A que me refiero? A que toda nuestra vida ES MENTIRA. (Aviso de que ahora voy a hacer referencia al “sistema” y que, como dije en un post pasado, con ‘sistema’ no me refiero al sistema político, sino al social: a toda la sociedad. Con sistema hablo de todo el mundo, yo incluido).

¿Crees que estás viviendo tu propia vida? Ni de lejos. En realidad no eres más que otro sumiso del sistema. Ya lo dijo Nietzsche en su día; hay que romper las barreras de la sociedad, tenemos que ser el Übermensch. En el próximo post hablaré sobre Nietzsche y el libre albedrío, con él, conseguiré completar ésta entrada. No nos hemos convertido en más que en simples consumidores.



Continuar en este link, por favor (2ª parte): http://www.youtube.com/watch?v=nuxrkHJx7lk

Bienvenidos al desierto de ‘lo real’.

Muchos dicen que The Matrix exagera al decir que las maquinas nos invadirán, pero The Matrix nunca ha dicho que las maquinas nos vayan a invadir, sino simplemente que nos van a controlar. Sí, esto parece un delirio, pero vamos a analizarlo.

¿Dónde estás leyendo éste texto? En un blog. ¿Dónde se encuentran las redes sociales? ¿Cuántos usuarios tienen? ¿Cuánto tiempo son usadas? ¿Y Youtube? ¿Wikipedia? ¿Correo? Si hoy día propones un mundo sin internet el primer obstáculo que encontraras es el de los usuarios de estas páginas, pero sobre todo, la barrera más importante es el de la necesidad de internet por parte de la sociedad en sí. Registros, archivos… ni la policía ni un hospital podrían operar sin internet, por ejemplo. Toda la sociedad está asumida en internet.

Bien, ahora vamos más allá. ¿Y si The Matrix no se refería a internet? Recordemos el final del último video donde dice que nos convertiremos en pilas. Y es que es así, no somos más que recursos, recursos humanos. No trabajamos para vivir, por mucho que nos quieran hacer creer, sino que vivimos para trabajar. Si alguien deja de trabajar, la propia sociedad es la que le margina. Producimos, producimos y producimos para al final consumir todo lo que hemos producido, y todo ello para generar unos “beneficios” económicos que nosotros, los seres humanos, hemos inventado, que luego se llevará solo una parte minúscula de la población.

Y ahora llega lo mejor. ¿Quién te obliga a consumir? Tú mismos. ¿Habéis visto la película Inception (origen)? En la película tienen que hacer que el dueño de una gran empresa destruya su gran imperio empresarial, para ello le hacen creer que es lo que él quiere. Si yo te digo que NO pienses en un ‘elefante azul’ ¿en qué piensas? Pues eso es básicamente lo que hacemos. Nadie viene a tu casa y te dice que te compres la última videoconsola, es todo mucho más fácil: te crean la necesidad.



¿Y si en vez de una videoconsola, te crean la necesidad de algo más personal? Pues en eso de basa hoy día nuestra sociedad; en consumir lo que no necesitamos. La ropa y sus modas, la música y sus estilos, las personas y sus formas de vivir. Quisiera saber por qué el 90% de la población (ojo, es un dato inventado) hace siempre lo mismo: escuela -> instituto -> carrera -> trabajo, y en todo este proceso siempre se consume. Cierto es que el proceso educativo actual es muy efectivo pues comienza desde pequeño, pero el problema es que no está bien hecho. Desde chico están más atentos en enseñarnos valores vacíos en lugar de valores reales, cultura, etc.

Crees necesitarlo, pero no lo necesitas.

Vivimos en una sociedad muerta con valores vacíos, sí. Sé que suena negativo, pero demuéstrame lo contrario. La gente para contradecir esto me recuerda a buenas personas, pero yo no hablo sobre personas, de hecho hay personas que me encantan, pero no hablo sino de la sociedad en su totalidad. Nosotros mismos creamos anuncios que nos creemos, consumimos cosas que no necesitamos, comemos mal pensando que es lo más saludable del mundo (y luego yo soy el malo por ser vegetariano) y no sabemos por qué actuamos. No quiero participar en un sistema en el que por ofrecer mi ayuda tenga que cobrar, ni en el que no tenga capacidad de decisión.

¿Hebais visto que McDonals recibe un premio de calidad? Pero… ¿a que no sabéis quien se lo da? Ellos mismos se lo dan. Crean una entidad y que se dedica a premiar y se premian ellos mismos. O como P&G, que todos hemos visto que recomienda y premia ciertos productos que, por coincidencias de la vida, son sus productos. Multinacional que, por cierto, esta haciendo una campaña devastadora contra las marcas blancas. Porque claro, no tienes dinero… pero es mejor comprar su mierdas que son “baratas” y de “calidad”.

En resumen, he visto que toda mi vida es una mentira. Fuera aparte de haber vivido por y para alguien de quien me he dado cuenta que no he tenido a mi lado ni tendré, he visto que por donde iba no era el camino. ¿Por qué tenía que hacerlo? No quiero. Me niego a participar. Si no puedo destruir lo que no quiero, al menos no participaré. Es algo realmente imposible, pero lo haré en el menor grado posible. Y como siempre hago con todo, no obligaré a nadie, solo obligan los cobardes. Prefiero debatir y debatir y debatir para conseguir cada vez un camino más adecuado y así “concienciar” al resto.

En política, por ejemplo, cada uno intenta simplemente imponer su ideología, y si no lo consigue por las vías políticas, la impone por la vía de la violencia. Cobardes. Prefiero concienciar, y si en algo estoy equivocado, corregir y continuar. Las ideologías son una enfermedad, son la religión del siglo XXI; todo el mundo cree poseer la correcta y llegan a matar por ello…

Y ante todo esto ¿qué hacemos? Ignoramos. Preferimos ignorar. Aun recuerdo la primera vez que vi The Matrix que lo dijo de la forma más sutil posible, me encanta esta escena:

Ver este video, por favor: http://youtu.be/o63eoovJTjs

‘La ignorancia es la felicidad’, pero qué bueno, por favor. Esa frase la dijo hace siglos un filósofo, pero no recuerdo quien quién era. Pero sin duda alguna tiene toda la razón del mundo. Mi profesor de filosofía decía esto continuamente. El saber hace daño, mientras que permanecer ignorantes nos alivia. Cuando hablo con gente sobre temas como el vegetarianismo o la religión y se quedan sin argumentos al final siempre tienden a esta postura ignorante y dicen algo así como que prefieren estar así y punto. Pues bueno, tú sabrás. Joder, ahora que lo pienso, ahí se une ignorancia, hipocresía y pasividad. Vamos, que siempre van de la mano. ‘Moral de esclavos’…

Sinceramente no tengo la verdad absoluta (ni la conseguiré), y tampoco estoy en una época muy feliz. Creo que esto irá para largo.

¿Qué voy a hacer?
Me encuentro bloqueado y no sé como continuar mi camino. Como dije antes, me base en un futuro que es mentira. Nunca ha existido. Tampoco tendré ese apoyo con el que pensaba contar, así que realmente me veo solo.

Tras mucho pensar, he decidido irme. Aquí voy a seguir luchando por mentiras y más mentiras, mientras que hay zonas en las que de verdad necesitan mi ayuda. Me voy a Honduras. La ONG que se encuentra allí está construyendo una casa para los niños y les está ayudando a no vivir en la calle. Allí sigue habiendo la misma mierda que aquí, pero sin duda alguna la situación es totalmente diferente. Allí de verdad se necesita ayuda, y antes que perder el tiempo aquí prefiero ayudar allí y evitar que un niño muera. Al fin y al cabo la pasividad es otra enfermedad.

¿Eso es huir?
No voy a huir. Solo necesito un cambio. Necesito ver otros puntos de vista, otras formas de pensar, otras formas de actuar. Estaré seis meses allí volcándome en todo lo que pueda, pero luego volveré. Dejar esto así y echarle la culpa a los demás es un error enorme, porque como dije al principio, yo soy también parte del problema. Solo necesito eso, otras gafas por las que mirar, y otro paisaje que contemplar.

¿Es un adiós?
No. Quizás cuando vuelva iré a otro lugar, o quizás vuelva allí, o quizás me quede allí. Pero jamás dejaré esto. Para mi estar allí no significa nada, solo es un espacio más amplio. Al fin y al cabo, estando allí mantendré la misma comunicación nula o escasa que con algunas personas que estando aquí… cuando vaya para allá no diré eso de “adiós”. Es como si me voy a mi casa y me despido de todo el mundo. Simplemente voy a otro lugar. Cierto es que con las personas con las que mantengo contacto aquí en el día a día dejaré de tenerla, pero no por un mal. Además, cuando vuelva estaré con más energías, con lo cual todo irá mejor.

¿Y qué decir?
Que gracias. Eso tengo que decir.

En todo este tiempo muchas personas se han preocupado por mí aun sin saber qué me pasa, pues no le he contado nada a nadie, pero han confiado en mí y se han volcado conmigo. He visto como amigos y familiares me han dado un apoyo que nunca habría imaginado. Nunca me lo he esperado porque siempre he sido “el malo de la historia”, y nunca he hecho por demostrar lo contrario por respeto a la “otra parte”. Eso ha causado que todo el mundo tenga una visión de mí bastante… rara y mala. Por eso me ha sorprendido que la gente haya reaccionado de esta forma. Y pienso que desde entones algunos habrán visto también “mi parte” de la historia. Al fin y al cabo, el tiempo pone las cosas en su sitio, ¿no? Aun que para algunos siga siendo un ogro malvado que simplemente me dedico a hacer mal a ciertas personas, ahora sé que mucha gente no piensa así.

Y es que, detrás de esas historias que se cuentan, no hay nada más que eso, simples historias. Siempre cuido, quiero y me preocupo por la gente que tengo a mí alrededor. Sé tener respeto hasta por mis enemigos, por eso se podría decir que no tengo apenas enemigos. Hasta yo me he sorprendido a veces lo bien que me han tratado personas con las que debería de odiarme (por formas de pensar en política o religión, por ejemplo), y pienso que eso es debido al respeto que muestro por todas las personas. Y es que sin respeto y empatía… no llegamos lejos.

Por eso quiero agradecer a la gente todo lo que han hecho por mí, porque sin duda me ha servido para mucho. Obviamente no voy a nombrar uno a uno a todo el mundo, no tenemos doce años, cada uno sabe qué y cómo lo ha hecho por mí.

Así que bueno… aquí me encuentro impaciente esperando ese vuelo que me lleve lejos de aquí hacia el nuevo mundo. Esperando pisar esas tierras y ponerme a trabajar. Y esperando volver a pisar tierras españolas y traer nuevas ideas. Sobre todo, tengo mucha curiosidad de saber cómo habrán evolucionado las personas que conozco, el ‘activismo’, mi casa, mi ciudad, mis amigos más íntimos… todo.

Todo vendrá a su tiempo. Trabajemos.


 






Perdón por haber tenido que poner ciertos links sin insertar el video en cuestión, pero es debido a que Youtube no me lo permitía.