martes, 4 de septiembre de 2012

Un paso más, pero de verdad.

Cada vez que hablo con alguien sobre esto, me dicen que estoy muy pesimista y negativo. No se lo niego, pero si estoy así es porque hay que estarlo. Ya he vivido demasiado en una nube, es hora de pisar tierra.

¿Qué ocurre?
Actualmente estoy en ese momento en el que le das vueltas a todo. Apenas consigo dormir y si lo consigo me lo niego. No encuentro soluciones a los infinitos problemas que tengo o veo. Y es que es totalmente imposible vivir sin ningún mínimo de hipocresía. Para poder explicar esto necesitaría que estuvieses en mi situación con mis circunstancias, pero eso no es posible, por ello voy a usar unas escenas de la película The Matrix. Si quieres entender el post, es imprescindible que las veas. Comenzamos con una escena bastante conocida, pero por favor, no se trata solo de verla, sino también necesito que la entiendas. The Matrix es una película para verla mil veces y entenderla.



-¿Qué verdad?

-Que eres un esclavo, Neo. […] Una prisión para tu mente.

Esto ya me ha cansado. Estoy cansado de cumplir órdenes que no quiero, de hacer lo que me imponen sin ni siquiera pedirme permiso. ¿A que me refiero? A que toda nuestra vida ES MENTIRA. (Aviso de que ahora voy a hacer referencia al “sistema” y que, como dije en un post pasado, con ‘sistema’ no me refiero al sistema político, sino al social: a toda la sociedad. Con sistema hablo de todo el mundo, yo incluido).

¿Crees que estás viviendo tu propia vida? Ni de lejos. En realidad no eres más que otro sumiso del sistema. Ya lo dijo Nietzsche en su día; hay que romper las barreras de la sociedad, tenemos que ser el Übermensch. En el próximo post hablaré sobre Nietzsche y el libre albedrío, con él, conseguiré completar ésta entrada. No nos hemos convertido en más que en simples consumidores.



Continuar en este link, por favor (2ª parte): http://www.youtube.com/watch?v=nuxrkHJx7lk

Bienvenidos al desierto de ‘lo real’.

Muchos dicen que The Matrix exagera al decir que las maquinas nos invadirán, pero The Matrix nunca ha dicho que las maquinas nos vayan a invadir, sino simplemente que nos van a controlar. Sí, esto parece un delirio, pero vamos a analizarlo.

¿Dónde estás leyendo éste texto? En un blog. ¿Dónde se encuentran las redes sociales? ¿Cuántos usuarios tienen? ¿Cuánto tiempo son usadas? ¿Y Youtube? ¿Wikipedia? ¿Correo? Si hoy día propones un mundo sin internet el primer obstáculo que encontraras es el de los usuarios de estas páginas, pero sobre todo, la barrera más importante es el de la necesidad de internet por parte de la sociedad en sí. Registros, archivos… ni la policía ni un hospital podrían operar sin internet, por ejemplo. Toda la sociedad está asumida en internet.

Bien, ahora vamos más allá. ¿Y si The Matrix no se refería a internet? Recordemos el final del último video donde dice que nos convertiremos en pilas. Y es que es así, no somos más que recursos, recursos humanos. No trabajamos para vivir, por mucho que nos quieran hacer creer, sino que vivimos para trabajar. Si alguien deja de trabajar, la propia sociedad es la que le margina. Producimos, producimos y producimos para al final consumir todo lo que hemos producido, y todo ello para generar unos “beneficios” económicos que nosotros, los seres humanos, hemos inventado, que luego se llevará solo una parte minúscula de la población.

Y ahora llega lo mejor. ¿Quién te obliga a consumir? Tú mismos. ¿Habéis visto la película Inception (origen)? En la película tienen que hacer que el dueño de una gran empresa destruya su gran imperio empresarial, para ello le hacen creer que es lo que él quiere. Si yo te digo que NO pienses en un ‘elefante azul’ ¿en qué piensas? Pues eso es básicamente lo que hacemos. Nadie viene a tu casa y te dice que te compres la última videoconsola, es todo mucho más fácil: te crean la necesidad.



¿Y si en vez de una videoconsola, te crean la necesidad de algo más personal? Pues en eso de basa hoy día nuestra sociedad; en consumir lo que no necesitamos. La ropa y sus modas, la música y sus estilos, las personas y sus formas de vivir. Quisiera saber por qué el 90% de la población (ojo, es un dato inventado) hace siempre lo mismo: escuela -> instituto -> carrera -> trabajo, y en todo este proceso siempre se consume. Cierto es que el proceso educativo actual es muy efectivo pues comienza desde pequeño, pero el problema es que no está bien hecho. Desde chico están más atentos en enseñarnos valores vacíos en lugar de valores reales, cultura, etc.

Crees necesitarlo, pero no lo necesitas.

Vivimos en una sociedad muerta con valores vacíos, sí. Sé que suena negativo, pero demuéstrame lo contrario. La gente para contradecir esto me recuerda a buenas personas, pero yo no hablo sobre personas, de hecho hay personas que me encantan, pero no hablo sino de la sociedad en su totalidad. Nosotros mismos creamos anuncios que nos creemos, consumimos cosas que no necesitamos, comemos mal pensando que es lo más saludable del mundo (y luego yo soy el malo por ser vegetariano) y no sabemos por qué actuamos. No quiero participar en un sistema en el que por ofrecer mi ayuda tenga que cobrar, ni en el que no tenga capacidad de decisión.

¿Hebais visto que McDonals recibe un premio de calidad? Pero… ¿a que no sabéis quien se lo da? Ellos mismos se lo dan. Crean una entidad y que se dedica a premiar y se premian ellos mismos. O como P&G, que todos hemos visto que recomienda y premia ciertos productos que, por coincidencias de la vida, son sus productos. Multinacional que, por cierto, esta haciendo una campaña devastadora contra las marcas blancas. Porque claro, no tienes dinero… pero es mejor comprar su mierdas que son “baratas” y de “calidad”.

En resumen, he visto que toda mi vida es una mentira. Fuera aparte de haber vivido por y para alguien de quien me he dado cuenta que no he tenido a mi lado ni tendré, he visto que por donde iba no era el camino. ¿Por qué tenía que hacerlo? No quiero. Me niego a participar. Si no puedo destruir lo que no quiero, al menos no participaré. Es algo realmente imposible, pero lo haré en el menor grado posible. Y como siempre hago con todo, no obligaré a nadie, solo obligan los cobardes. Prefiero debatir y debatir y debatir para conseguir cada vez un camino más adecuado y así “concienciar” al resto.

En política, por ejemplo, cada uno intenta simplemente imponer su ideología, y si no lo consigue por las vías políticas, la impone por la vía de la violencia. Cobardes. Prefiero concienciar, y si en algo estoy equivocado, corregir y continuar. Las ideologías son una enfermedad, son la religión del siglo XXI; todo el mundo cree poseer la correcta y llegan a matar por ello…

Y ante todo esto ¿qué hacemos? Ignoramos. Preferimos ignorar. Aun recuerdo la primera vez que vi The Matrix que lo dijo de la forma más sutil posible, me encanta esta escena:

Ver este video, por favor: http://youtu.be/o63eoovJTjs

‘La ignorancia es la felicidad’, pero qué bueno, por favor. Esa frase la dijo hace siglos un filósofo, pero no recuerdo quien quién era. Pero sin duda alguna tiene toda la razón del mundo. Mi profesor de filosofía decía esto continuamente. El saber hace daño, mientras que permanecer ignorantes nos alivia. Cuando hablo con gente sobre temas como el vegetarianismo o la religión y se quedan sin argumentos al final siempre tienden a esta postura ignorante y dicen algo así como que prefieren estar así y punto. Pues bueno, tú sabrás. Joder, ahora que lo pienso, ahí se une ignorancia, hipocresía y pasividad. Vamos, que siempre van de la mano. ‘Moral de esclavos’…

Sinceramente no tengo la verdad absoluta (ni la conseguiré), y tampoco estoy en una época muy feliz. Creo que esto irá para largo.

¿Qué voy a hacer?
Me encuentro bloqueado y no sé como continuar mi camino. Como dije antes, me base en un futuro que es mentira. Nunca ha existido. Tampoco tendré ese apoyo con el que pensaba contar, así que realmente me veo solo.

Tras mucho pensar, he decidido irme. Aquí voy a seguir luchando por mentiras y más mentiras, mientras que hay zonas en las que de verdad necesitan mi ayuda. Me voy a Honduras. La ONG que se encuentra allí está construyendo una casa para los niños y les está ayudando a no vivir en la calle. Allí sigue habiendo la misma mierda que aquí, pero sin duda alguna la situación es totalmente diferente. Allí de verdad se necesita ayuda, y antes que perder el tiempo aquí prefiero ayudar allí y evitar que un niño muera. Al fin y al cabo la pasividad es otra enfermedad.

¿Eso es huir?
No voy a huir. Solo necesito un cambio. Necesito ver otros puntos de vista, otras formas de pensar, otras formas de actuar. Estaré seis meses allí volcándome en todo lo que pueda, pero luego volveré. Dejar esto así y echarle la culpa a los demás es un error enorme, porque como dije al principio, yo soy también parte del problema. Solo necesito eso, otras gafas por las que mirar, y otro paisaje que contemplar.

¿Es un adiós?
No. Quizás cuando vuelva iré a otro lugar, o quizás vuelva allí, o quizás me quede allí. Pero jamás dejaré esto. Para mi estar allí no significa nada, solo es un espacio más amplio. Al fin y al cabo, estando allí mantendré la misma comunicación nula o escasa que con algunas personas que estando aquí… cuando vaya para allá no diré eso de “adiós”. Es como si me voy a mi casa y me despido de todo el mundo. Simplemente voy a otro lugar. Cierto es que con las personas con las que mantengo contacto aquí en el día a día dejaré de tenerla, pero no por un mal. Además, cuando vuelva estaré con más energías, con lo cual todo irá mejor.

¿Y qué decir?
Que gracias. Eso tengo que decir.

En todo este tiempo muchas personas se han preocupado por mí aun sin saber qué me pasa, pues no le he contado nada a nadie, pero han confiado en mí y se han volcado conmigo. He visto como amigos y familiares me han dado un apoyo que nunca habría imaginado. Nunca me lo he esperado porque siempre he sido “el malo de la historia”, y nunca he hecho por demostrar lo contrario por respeto a la “otra parte”. Eso ha causado que todo el mundo tenga una visión de mí bastante… rara y mala. Por eso me ha sorprendido que la gente haya reaccionado de esta forma. Y pienso que desde entones algunos habrán visto también “mi parte” de la historia. Al fin y al cabo, el tiempo pone las cosas en su sitio, ¿no? Aun que para algunos siga siendo un ogro malvado que simplemente me dedico a hacer mal a ciertas personas, ahora sé que mucha gente no piensa así.

Y es que, detrás de esas historias que se cuentan, no hay nada más que eso, simples historias. Siempre cuido, quiero y me preocupo por la gente que tengo a mí alrededor. Sé tener respeto hasta por mis enemigos, por eso se podría decir que no tengo apenas enemigos. Hasta yo me he sorprendido a veces lo bien que me han tratado personas con las que debería de odiarme (por formas de pensar en política o religión, por ejemplo), y pienso que eso es debido al respeto que muestro por todas las personas. Y es que sin respeto y empatía… no llegamos lejos.

Por eso quiero agradecer a la gente todo lo que han hecho por mí, porque sin duda me ha servido para mucho. Obviamente no voy a nombrar uno a uno a todo el mundo, no tenemos doce años, cada uno sabe qué y cómo lo ha hecho por mí.

Así que bueno… aquí me encuentro impaciente esperando ese vuelo que me lleve lejos de aquí hacia el nuevo mundo. Esperando pisar esas tierras y ponerme a trabajar. Y esperando volver a pisar tierras españolas y traer nuevas ideas. Sobre todo, tengo mucha curiosidad de saber cómo habrán evolucionado las personas que conozco, el ‘activismo’, mi casa, mi ciudad, mis amigos más íntimos… todo.

Todo vendrá a su tiempo. Trabajemos.


 






Perdón por haber tenido que poner ciertos links sin insertar el video en cuestión, pero es debido a que Youtube no me lo permitía.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Lee Jun-fan

Es muy fácil hablar sobre alguien y decir que le admiras, porque al final no tienes que argumentar nada pues ya lo hizo esa persona. Pero no por ello hay que dejar de hacerlo. Bruce Lee es una de esas personas a las que admiro muchísimo. Alguien del que hoy día hasta las personas más viejas, sabias y tozudas pueden aprender.

Siempre me gusta recordar y recalca una y otra vez que, ante todo, Bruce fue filosofo. Y esto no lo digo porque esté flipado por él y me apasionen sus metodologías, no, sino porque realmente estudió filosofía. Pero sí, estoy flipado por él y me apasiona su metodología. Para qué negarlo.

Bruce Lee extrapoló la filosofía a todo los campos, incluido al de las Artes Marciales. Y ahora es cuando alguien puede decir “pero, si él comenzó a entrenar desde pequeño”. Sí, a los 10 años si creo recordar bien. Además, tuvo la gran suerte de entrenar con uno de los mejores maestros: Yip Man. Y a todo esto… ¿por qué decía entonces que ante todo era filosofo? Porque filosofo se nace, no se hace. O bueno, vale, también se hace, pero ¿a que ha quedado bien usar esa frase? Es muy típica, pero me da igual.

Bruce desde chico tenía una personalidad muy inquieta y curiosa, algo que en su futuro le hizo un bien enorme.

Pensándolo bien, ahora mismo no quiero hablar sobre él. Solo escribía este post para recordar algo. Ya escribiré más adelante más extensamente sobre él, su metodología y su filosofía. Recordáis el anuncio de coche en el que él apareció ¿verdad? Fue el anuncio más productivo de ése año haciéndole ganar grandes sumas de dinero a la empresa de automóviles e incluso llegó a perdurar en los años siguientes. Os voy a dejar lo que decía en el anuncio:

“Empty your mind, be formless, shapeless – like water. Now you put water into a cup, it becomes the cup, you put water into a bottle, it becomes the bottle, you put it in a teapot, it becomes the teapot. Now water can flow or it can crash. Be water, my friend”.

En español y con una frase final añadida:

“Vacía tu mente, se amorfo, moldeable, como el agua. Si pones agua en una taza, se convierte en la taza, si pones agua en una botella se convierte en la botella, si la pones en una tetera se convierte en la tetera. El agua puede fluir o puede aplastar. Sé como el agua. Amigo mío, el agua que corre nunca se estanca, así es que hay que seguir fluyendo”.

Ahora te pediría que reflexionases sobre ello. Pero me veo en la necesidad de hablar al menos un poco sobre ello. Es algo que realmente me gusta.

En una película, Bruce está a punto de comenzar una lucha (cómo no) y de repente se detienen. El típico momento de película asiática de Kung Fu en el que los dos se miran. Su rival le muestra dos palos con los que les va a atacar, son duros. Entonces Bruce coge una caña de bambú, la caña no es muy gorda, por lo que no se romperá, tampoco es muy fina, por lo que no se doblará en exceso. Está justamente en el medio, es dura, pero flexible. Puede golpear y no romperse, puede moldearse y no romperse. Esta escena pasa muy desapercibida en la película, pero es muy importante.

 

Las voces (gritos, mejor dicho) son atroces debido al doblaje al español, y la escena del bambú está algo recortada, pero vale para seguir explicando.

Lo que quería hacernos ver Bruce con el ejemplo del agua es que nada es fijo, todo está en continuo cambio (ohh, mi gran devenir. ¿Qué haría la filosofía sin el devenir excepto convertirse en religión?) Si te aferras a algo o intentas ser estático, el cambio te arrasará. Sin embargo, si fluyes con el cambio, nada podrá contigo.

Ahora sí que lo dejo aquí y me gustaría que seáis vosotros mismos los que saquéis vuestras propias conclusiones. Bruce es uno de los grandes que no deben de tomarse a la ligera. También aprovecho para dedicarles este post a todos los practicantes de Artes Marciales y amigos del devenir.

And now remember… you can flow or can crash. Be water, my friend.





martes, 28 de agosto de 2012

Spiders

“La vida sin música sería un error” dijo Nietzsche. Y no lo dijo por decir, sino que realmente sentía que la música era una parte importante de la vida.

La evolución que ha ido teniendo la música siempre ha sido rápida y variada, sobre todo en estos últimos tiempos donde la variedad es enorme. En los comienzos, la música era algo mágico; se usaba para “hacer magia”, siempre ha estado del lado de lo espiritual, pero conforme pasaba el tiempo la música comenzaba a jugar otro papel en nuestras vidas.

El marco actual es tan amplio que la música podría definir nuestra personalidad, podría cambiar nuestro estado anímico o incluso ayudarnos a mantenernos en algún estado. Un ejemplo de esto último es la danza, donde se necesita un cierto tipo de música para poder danzar, o las películas, donde usan la música para inducir tu estado. La música será diferente si te va a dar un susto, si muere un personaje o si hay una escena erótica.

¿Para mí? Para mí la vida sin música sería un error… sí. Son pocos los instrumentos que toco y me gustarían que fuesen más, pero la verdad es que hago tantísimas cosas que no me da tiempo a más. La música no es solo para escucharla sino que también necesita ser creada, pues quien no crea no siente la música como debería.

Esta vez, la música me ha ayudado a algo más que a pasar el tiempo. Sobra decir por qué. Cada estilo de música, cada letra, cada ritmo, cada instrumento es único. Sin duda alguna os recomiendo la música como ayuda.

Ahora, estoy ampliando toda forma de expresarme (al fin y al cabo, el arte no es más que expresarte). Ya no me vale solamente escribir o tocar un instrumento, sino que estoy probando nuevas cosas. Una de ellas es expresarme mediante los videos. Si eres una de las personas que me conoce de cerca, sabes de sobra las de video que he hecho, pero esta vez no busco simplemente la edición de videos sino algo más, aun que es algo bastante complicado pues los programas para ello son… bastante “profesionales”. Pero bueno, con tiempo todo se puede. Por ahora dejo un video aquí sobre un tema que me gusta muchísimo, la verdad. Espero que al menos os guste la canción, porque vale muchísimo la pena.







lunes, 20 de agosto de 2012

La juventud en decadencia y el arte de la filosofía.

Pues bien, al fin escribiré algo que siempre he querido hacer. Ha llegado la hora de llamar incompetente e ignorante a todo el mundo. Siento mucho explayarme, pero es necesario.




La canción que acabo de colgar es de un grupo de metal cristiano (P.O.D.). El mensaje que da en esta canción es el de la juventud perdida por ir por “el mal camino”. Habiendo dicho que son cristianos, sobra seguir explicando. Éste es un grupo que sigo desde hace muchos años, a pesar de estar totalmente en contra de cualquier religión, pero el arte de la música va más allá de las creencias o ideologías.

Al igual que P.O.D. yo también creo que tenemos una juventud perdida. Pero peor aún, una juventud, y una adolescencia, y una “madurez”, y una vejez…

Puede sonar catastrofista, de hecho lo es, pero veo que es así. Cuando era chico, siempre veía a la gente que era adolescente y pensaba que eran grandes personas, pero cuando fui adolescente me di cuenta de que no era así, sino más bien todo lo contrario. Pero veía siempre a la gente un poco más mayor y pensaba que ellos se salvaban, pero siempre me daba cuenta cuando llegaba a esas edades. De ahí, pase a confiar en la juventud. Universitarios, estudiantes en general o trabajadores. En general, gente joven que ya ha pasado su época de adolescencia y ha vivido bastante.

Cuando pase la adolescencia y pase a ser simplemente un “joven” me di cuenta de que también era mentira. TODO en este mundo al final te das cuenta que es una mentira…

Al tener relación con la juventud, te das cuenta que es una autentica mierda. ‘Tetas, pollas, sexo y alcohol’ siguen siendo los temas de conversación o aficiones de todos. ¿Dónde está el tiempo para la cultura? Vayas donde vayas todos son iguales. Y perdón por generalizar… no estoy diciendo que el cien por cien sean iguales y que yo sea un ser superior. Lo que sucede es que el mundo que imagine de chico es mentira. No hay lugar para la reflexión y el debate sano.

Me da mucha pena que la filosofía haya pasado a un plano oculto. Ojala pudiese decir que ha pasado al menos a un segundo plano, pero ni eso.

Y lo peor de todo es que me he dado cuenta que la incultura no se queda en la juventud, sino que se arrastra hasta la muerte. A mi edad he tenido relaciones de cerca también con personas mayores, muy mayores, y he visto que la cosa sigue igual.

¿Por qué sucede esto?

Hay varias razones. La culpa se la podemos echar al sistema, y con ello NO me quiero referir a políticos ni nada. Cuando se habla de sistema, pensamos en políticos y política en general, pero con sistema me refiero a todas las conexiones, formas e interacciones que tiene nuestra sociedad. En su mayoría están mal. Al decir que la culpa es del sistema, me refiero a que la culpa es NUESTRA.

Hemos creado un sistema muy imperfecto y encima lo cuidamos como si fuese algo divino. Os pondré un ejemplo… ¿Cómo sentís que una persona está realizada? Cuando ha llevado sus obligaciones lo mejor posible. Una persona estudia, se saca una carrera, un trabajo y ya decimos que es una persona realizada. ¡¡Que grandiosa mentira!! Esa persona lo que ha hecho es perder su vida. Sólo hay que seguir los pasos de un grande de los análisis, hay que mirar el pasado y preguntar “por qué”. ¿Os habéis preguntado cómo eran los estudiosos de la antigüedad? Vamos a desglosarlo:

En un comienzo, y me refiero a un comienzo muy lejano, el conocimiento era llamado filosofía. Las grandes personas, eran grandes filósofos. Con el paso del tiempo, había personas que se iban interesando cada vez por temas más concretos como por ejemplo la filosofía del cuerpo humano, o la filosofía de los seres vivos, o de la geometría. Así, poco a poco, fueron naciendo todas sus vertientes, que no son ni más ni menos que las matemáticas, la biología, la química, la física… Todos ellos no son más que los hijos de la filosofía. Esto hasta hace poco se sabía, por ello teníamos a personas que eran físicos, químicos y “filósofos” a la vez. Copérnico fue físico, matemático, astrónomo y un buen filósofo. Galileo también pertenecía a los mismos campos. Pero no hace falta irse tan lejos, porque aquí tenemos a Albert Einstein… físico y filósofo… interesado en temas de teología que, aun habiendo nacido judío nunca se pronunció por ninguna religión.

Hoy en día, una persona hace una carrera y cree estar haciendo una gran labor, cuando en realidad está perdiendo bastante el tiempo. No por la carrera en sí, que en realidad es positivo, sino porque se olvida de lo más importante: vivir.

Varias personas, filósofos además, están cansadas de repetirnos eso de para qué hace falta ir tan rápido, estudiar tanto y trabajar tanto para ganar tanto tiempo si al final no tienes tiempo ni para disfrutarlo. Seguimos con el pensamiento sistemático de que debemos de hacer lo mismo que los demás y lo que nos exigen para estar realizados. ¿Para qué quiero una carrera si mientras tanto voy a estar bajo un techo PERDIENDO TIEMPO de MI VIDA? ¿Para qué quiero trabajar tanto si al final voy a llegar a casa y me voy a acostar para rendir al día siguiente lo máximo en el trabajo y NO voy a disfrutar de lo que gano?

La gran mentira de ‘los beneficios’. Dicen que debemos de trabajar para tener, pero luego nos dan tan poco que nos provoca la NECESIDAD de tener que trabajar más para ganar más, cuando en realidad siempre nos van a dar lo mínimo para que trabajemos más y más y no podamos gastarlo más que en mantener nuestras vidas.

Hace poco escuche algo gracioso, no lo he contrastado pero sirve bien de ejemplo el cuento para explicar esto. Hipercor ingresa el dinero a sus trabajadores en una cuenta que ellos mismos les crea con una tarjeta suya, además les hacen descuentos en sus productos por trabajar con ellos. Lo que provoca que al terminar de trabajar, todos compren allí antes de ir a casa. ¿Qué ocurre? Al final no hay “descuentos”, pues los vuelven a ingresar cuando sus trabajadores compran allí.

AHORA, DEJEMONOS DE TONTERÍA Y VAYAMOS AL TEMA.

¿De qué sirve una vida si no la vivimos? ¿De qué sirve una vida si hacemos lo que los demás quieren? ¿De qué sirve una vida si la ignoramos? Me siento con la necesidad de hablar con todo el mundo y aprender cosas nuevas, pero me encuentro con la barrera de que la gente no quiere. Cuando salgo de “fiesta” no bebo, simplemente me gusta pasar un buen rato con mis amigos, pero me gustaría pasar todo ese tiempo hablando sobre cosas nuevas, reflexionando y debatiendo. Prefiero mil veces una noche “aburrida” sin música fuerte, sin gente, sin luces, a solas con una o varias personas haciendo eso mientras estamos sentados en el suelo que a estar en un bar rodeado de gente que no hace nada, alcohol y dejadez.

Ayer estuve en otra ciudad en una fiesta. Típico campo con piscinas, mucho alcohol y muchas calientapollas. Mentiría si dijese que no me lo pasé “bien”, pues fue una fiesta. Pero eche de menos alguien con quien hablar y de sobra a gente con ganas de follar. La cosa hubiese estado mucho mejor si la gente hablase sobre cosas interesantes, en vez de “cuál es tu Tuenti”. Sé que en una fiesta no se va a filosofar, vale, pero creo que ya estamos entrando en una decadencia muy grande.

Resumiendo, vemos a adolescentes sumisos a modas, jóvenes sumisos al sexo y adultos que se creen maduros por tener una casa o un hijo… todo realmente penoso.

Veo una sociedad utópica, pero la veo, y la quiero así. Por eso siempre he tenido un proyecto en mente que desde hace pocos días estoy pensando llevar a cabo. No sé cómo… pero lo haré. Pensé en montar una mesa en medio de la calle, dos sillas, un cartel, y esperar a que alguien se quiera sentar a hablar. ¿Os imagináis? Vais por la calle y veis una mesa con un cartel que pone “¿Dónde vas con tanta prisa? Piénsalo” y al lado alguien sentado esperándote. El problema de ello es que es algo muy localizado, y no se puede extender. ¿Una web entonces? La gente en internet se comporta de otra forma y sólo hace expresarse de forma más ignorante.

¡¿Qué hacer?! No lo sé, pero ésta sociedad necesita una cura, y yo NO la tengo, pero quiero moverme por solucionarlo. No me vale quedarme sentado pensando en el dinero que ganaré, ni en un bar bebiendo mierda, ni nada por el estilo.

Me encantó lo que dijo Krishnamurti: "No es signo de buena salud el estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma"… pero ¡qué gran verdad!

Siempre he sido tratado, y de hecho he sido, el bicho raro, y NO con eso (vuelvo a repetir) quiero decir que sea más que los demás, pues pienso que nadie es más sino que simplemente es diferente. Pero es totalmente cierto que tengo pensamientos que aun nadie ha sido capaz de aceptarlos. Yo, al ser yo… obviamente, pienso que estos pensamientos van un paso por delante, pero solo lo creo, no lo sé en realidad. Necesitaría hablarlo con personas… que no están dispuestas. El sexo y el alcohol atraen más.

People need more philosofy.

Ahora es un buen momento para comenzar. Momento en el que tengo varias reflexiones y preocupaciones internas… ¿Por qué no?

Sólo os digo que os dejéis de tanto opio. No más alcohol, no más fiestas sin sentido, no más TV, no más mentiras… piensa por ti, descubre, analiza, crea… y bien venidos al arte de la filosofía.

Salud.




Recomendaciones:

Korn - Evolution: http://www.youtube.com/watch?v=CRvf4HzZx0g

Idiocracia (pelicula): http://www.filmaffinity.com/es/film798386.html

¡Y filosofar! No lo veas como algo oscuro. Viajar es filosofía, hablar es filosofía, conocer es filosofía. ¡Adelante!



viernes, 17 de agosto de 2012

Vacío

¿Bebes agua? ¿Sabes diferenciarlas? Si es así, entonces entenderás cuando te digo que cada botella tiene su agua.

Cuando se compra una botella de agua, no para todos significa lo mismo. Algunos sólo piensan en beber y acabar. Sin embargo, la cosa, para otros, va más allá. Has comprado una botella con unas formas perfectas para su uso y con un agua que debes disfrutar. Si de verdad sabes la diferencia sabrás por qué compras el agua en vez de beber del grifo.

Cuando tienes el agua, lo mejor que puedes hacer es disfrutar de cada gota. Hacer como un árbol y que hasta la parte más pequeña recorra la última curva de tu cuerpo. Aprovecharla al máximo y en cada momento, pues lo bueno del agua es que no hace falta tener sed para disfrutar de ella.

Pero… ¿qué pasa cuando el agua se acaba? ¿Tiramos la botella sin más? Se puede volver a rellenar con agua del grifo, pero tú entiendes de agua, y sabes que esa no es la que quieres. Hay mucha agua en el mundo y la puedes conseguir de muchas formas, sin embargo, ningún agua es como la de aquella botella…

Cuando un envase contiene un producto que no es suyo, éste se siente vacío. Lo que hacen muchos es tirar el envase o rellenarlo, pero pienso que, como buen catador de agua, esa botella no debe de sentirse vacía. Mete la botella en una mochila, sube la mochila a tu espalda y dirígete al manantial donde provenía aquella agua. Si de verdad lo entiendes, lo harás.

Cada persona tiene su gusto. Algunos vamos a buscar al manantial a buscar agua, otros van a una viña a buscar las uvas para su vino, otros al mejor bosque a buscar su madera… pero quien entiende y sabe diferenciar, sabe escoger y dónde ir.

A veces cometemos el error de no demostrar que disfrutas lo suficiente del agua. A veces, las botellas son tan grandes y dan tanto agua que te acostumbras a ella y no le demuestras que es el mejor agua y que por eso la has escogido. A veces… uno se da cuenta tarde y se ha bebido el agua sin quizás demostrarle suficientemente lo importante que es esa agua. Y a veces… alguien ha podido rellenar esa botella con algún otro agua. Tú, como buen catador, sabes que el agua no se desperdicia por muy mala que sea, así que esperarás a que esa agua se acabe. Entonces, y sólo entonces, llegó el momento de meterla en tu mochila, subirla a tu espalda, e ir a buscar el manantial para darle su agua.

Que ninguna botella se sienta vacía...







lunes, 13 de agosto de 2012